La Ingeniería Empresarial o ¿cómo cambiar 4 neumáticos en 2 segundos?

¿Alguna vez ha pinchado? ¿recuerda lo que tardó en cambiar la rueda?… a todos nos ha pasado, y en esos momentos nos gustaría formar parte de uno de esos equipos de Fórmula 1 que consiguen cambiar las cuatro ruedas del monoplaza en menos de 2 segundos (el récord actualmente está en 1,89 segundos).

Para lograrlo hacen falta 20 personas y muchas horas de entrenamiento en las que cada uno de ellos aprende dónde colocarse y que hacer para no entorpecer a los demás, el resultado es que en apenas 2 segundos se cambian las cuatro ruedas del vehículo, y no sólo eso, se verifica que todo sea correcto y que no vayan a salirse en cuanto el piloto vuelva a la pista.

Esto es sólo un ejemplo de cómo la planificación y el entrenamiento nos permiten alcanzar logros como equipo que individualmente son totalmente imposibles de lograr.

Pero llevemos esto a nuestro día a día, a nuestra empresa… ¿cuántas veces ha pensado que sólo usted está capacitado para hacer las cosas en su empresa?, ¿cuántas veces ha visto como su personal más que ayudarse se entorpece y hace que el trabajo sea lento y pesado?

Circunstancias como estas son muy comunes y tendemos a pensar que son imposibles de evitar y, sin embargo, la evidencia nos demuestra lo contrario: que con análisis, planificación y entrenamiento es posible mejorar la eficiencia de cualquier organización.

Esta es, en esencia, la principal función de la Ingeniería Empresarial, lograr que las cosas funcionen mejor, que nuestra empresa sea más eficiente y rentable y todo ello gracias a un mejor aprovechamiento de los recursos disponibles.

Pero claro, hablar es muy sencillo, el problema está en cómo lograrlo, como conseguir que mi organización mejore sin morir en el intento… y sí, no vamos a engañarlo, en esta vida hay pocas cosas fáciles de conseguir, al menos si merecen la pena, y esta no es una excepción, sin embargo, podemos conseguirlo si seguimos 3 pasos:

  1. En primer lugar: deje de pensar que usted es capaz de llevarlo todo a delante en solitario. Piense que los pilotos de Fórmula 1 apenas saben cómo funciona realmente su coche, su trabajo es pilotarlo, sacarle el máximo rendimiento y, para ello, cuentan con un gran equipo de profesionales altamente cualificados y especializados a los que les dice qué funciona bien y qué no delegando en ellos la búsqueda de las soluciones.Lo mismo ocurre en su empresa. La función del dueño (o gerente) es la de dirigir la empresa, es quien, en cierta forma lleva el volante y decide la velocidad a la que se va y el camino que se sigue y no se equivoque, es un trabajo duro y exigente que le dejará poco tiempo para nada más.Por eso es importante que cuente con un potente equipo de profesionales que le ayuden a poner a punto el funcionamiento interno de su empresa para lograr que sea lo más eficiente y rentable posible a la hora de hacer aquello que le pida que haga.
  2. En segundo lugar: asegúrese de elegir bien a su equipo de apoyo. Todos los mecánicos saben cambiar una rueda, pero muy pocos pueden hacerlo en menos de 2 segundos.Téngalo en cuenta a la hora de pedir consejo sobre todo cuando se trata de temas relativos al funcionamiento interno de la empresa. Piense que no es lo mismo preparar las cuentas de la empresa para presentar los impuestos que hacer una estrategia de reducción de gastos, son áreas totalmente diferentes y hace falta una preparación y experiencia totalmente diferente.Si pide a su contable que le reorganice el departamento de almacén tendrá un resultado tan bueno como si le pide a su mozo de almacén que le presente los impuestos… en los dos casos perderá tiempo y dinero.
  3. En tercer lugar: busque ingenieros, no mecánicos. ¿Por qué? la respuesta es sencilla: porque tienen una visión más completa y una mejor comprensión de los principios de funcionamiento de su empresa… la teoría y la experiencia son aquí fundamentales.Considere que para encontrar formas nuevas y más eficientes de organizar su empresa es necesario, en primer lugar, conocer las alternativas existentes y, en segundo lugar, contar con la experiencia necesaria para adaptar la técnica elegida a las necesidades y características de su propia empresa.Cada profesional tiene su propia cualificación y bagaje, así, por ejemplo, los consultores de certificación de calidad saben qué es lo que tienen que hacer y decir para que su empresa consiga certificarse a la primera, pero no se preocuparán por mejorar los procedimientos de trabajo, simplemente esto cae fuera de su responsabilidad y nivel de conocimientos.Por tanto, si lo que quiere es mejorar la eficiencia y rentabilidad de su empresa asegúrese de que selecciona a los profesionales adecuados, es decir, aquellos expertos en ingeniería empresarial que cuentan con los conocimientos y experiencia necesaria para hacer pasar a su empresa al siguiente nivel.

En definitiva, todos los empresarios disponemos de una serie de elementos y herramientas a nuestra disposición que son básicamente los mismos independientemente del nivel de éxito o tamaño de nuestras empresas, al igual que todos los conductores disponen de los mismos elementos (motor, ruedas, suspensión, sistema de frenos…), lo que hace que estos elementos funcionen como un utilitario o como un fórmula 1 no es más que el equipo de personas encargado de montarlos y ponerlos a punto haciendo que sean cada día más eficientes y mejores.

La decisión es suya: ¿quiere seguir conduciendo un utilitario o prefiere comenzar a construir su fórmula 1?